This column first appeared in English in CityView Magazine’s “The Women’s Issue” March 2026 edition. Read in English.


Marzo llega despacio, casi sin anunciarse. Y con él se revela una verdad que en nuestra comunidad conocemos bien: muchas de las cosas que funcionan, que se sostienen y que siguen vivas lo hacen gracias a mujeres que no buscan ser vistas.

Mujeres latinas de Fayetteville y Cumberland County que trabajan, cuidan, escuchan, organizan y acompañan sin estridencias, pero con una presencia que deja huella. Son ellas quienes mantienen el pulso cotidiano de la vida, aun cuando nadie las nombre.

Valerie Adissi es una de ellas. Estilista y emprendedora, abre cada día las puertas de Head to Toe Styling Salon, un espacio que es mucho más que un salón de belleza. Entre tijeras, risas y silencios compartidos, se tejen conversaciones que alivian, que ordenan, que sostienen. Allí llegan mujeres cansadas, esperanzadas, confundidas y se van un poco más livianas. “A veces la gente viene por fuera,” dijo Adissi con sencillez, “pero siempre pasa algo por dentro.” En su trabajo diario, Adissi crea refugio. Crea pertenencia.

Junia Cedano acompaña desde el aula. En los pasillos y salones de Alger B. Wilkins High School, donde se desempeña como maestra de español, sabe que enseñar va mucho más allá de cumplir un programa. Es mirar de frente. Escuchar lo que no se dice. Sostener un espacio donde los estudiantes puedan ser quienes son, sin miedo. Para muchos jóvenes, Cedano es la primera adulta que los ve completos: con su historia, su idioma, sus contradicciones y su potencial. “Cuando alguien se siente visto, puede aprender,” suele decir. Y así, su aula se transforma en un lugar donde el futuro empieza, lentamente, a tomar forma.

Carla West acompaña desde el origen mismo de la vida. Desde su trabajo en Central Carolina Doulas, camina junto a mujeres y familias en uno de los momentos más profundos y vulnerables que existen. Su presencia es calma, respeto, cuerpo atento que sostiene a otro cuerpo. No dirige ni impone el rumbo. No acelera los tiempos ni interfiere en el proceso. Su presencia respeta, acompaña y sostiene sin invadir. “Mi trabajo es estar,” dijo con convicción. Estar cuando aparece el miedo. Estar cuando el dolor se transforma. Estar cuando una nueva vida llega al mundo. En ese estar silencioso, West deja una marca que se transmite de generación en generación.

En Adissi, Cedano y West, la fuerza adopta formas distintas, pero nace del mismo lugar. Un negocio que se vuelve hogar. Un aula que se convierte en espacio seguro. Un acompañamiento que honra el comienzo de la vida. Tres maneras de sostener comunidad desde lo cotidiano.

Este Mes de la Historia de la Mujer no se trata solo de recordar nombres del pasado. Se trata de mirar con atención el presente que se construye aquí mismo: en nuestras calles, en las escuelas, en los espacios donde la vida sucede sin aplausos. Mujeres que quizás no se llaman líderes, pero que lideran con constancia, con cuidado y con una fuerza serena que sostiene a muchos más de los que imaginamos.

Cuando una de ellas es verdaderamente escuchada, cuando su historia encuentra un espacio para respirar, algo suave se acomoda dentro de todos nosotros. Su fortaleza no se sostiene en soledad. Vive entre nosotros, tejida en silencio en el entramado vivo de la comunidad.

Claudia Zamora is an Argentinian author, mental health and wellness coach, and passionate community advocate. Since 2011, she has made Fayetteville, North Carolina, her home, uplifting stories, voices, and initiatives that strengthen and celebrate the Hispanic community.

Claudia Zamora es autora argentina, coach en salud mental y bienestar, y una apasionada defensora de la comunidad. Desde 2011 reside en Fayetteville, Carolina del Norte, donde ha dedicado su voz y su trabajo a visibilizar historias, fortalecer lazos y celebrar la riqueza de la comunidad hispana.