This column first appeared in CityView Magazine’s “The Summer Issue” June 2026 edition.

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Cubierta de barro, atravesando obstáculos, arrastrándose por terrenos difíciles y llevando su cuerpo al límite mientras protegía la vida que crece dentro suyo, Yeniz Parton no estaba simplemente participando en una Spartan Race. Sin proponérselo, estaba desafiando muchas de las ideas tradicionales sobre la edad, la enfermedad, el embarazo y lo que realmente significa el bienestar para las mujeres de hoy.

A sus 44 años, atravesando un embarazo de alto riesgo debido al lupus—una enfermedad autoinmunitaria—la historia de Parton se ha convertido en más que un logro deportivo. Es una conversación sobre resiliencia, conciencia corporal y la profunda relación que existe entre el movimiento, la salud emocional y el cuerpo humano en algunos de los momentos más vulnerables de la vida.

Originaria de Colombia y residente de Cumberland County desde 2008, Parton es la fundadora de I-F.I.T. Ideal Functional Integrative Training—un espacio que creó en 2019 desde una visión más profunda del bienestar y de la transformación humana. Más que un gimnasio, I-F.I.T. Ideal Functional Integrative Training se ha convertido en un lugar donde el entrenamiento físico se entrelaza con la resiliencia emocional, la disciplina, la confianza personal y la fortaleza mental. A través de su trabajo, Parton ha inspirado a muchas personas de la comunidad a comprender el movimiento no solo como ejercicio, sino como una manera de volver a encontrarse consigo mismas en medio del estrés, la incertidumbre y las exigencias de la vida cotidiana.

Fue justamente desde esa filosofía que comenzó a involucrarse profundamente en las Spartan Races, competencias de resistencia reconocidas internacionalmente que combinan carreras de larga distancia con obstáculos físicos extremos: paredes para escalar, barro, cuerdas, cargas de peso y terrenos impredecibles. Con el tiempo, este tipo de entrenamiento pasó también a formar parte de la cultura que introdujo en I-F.I.T. Ideal Functional Integrative Training, donde muchos de sus miembros entrenan no solamente para fortalecerse físicamente, sino para desarrollar disciplina, confianza, resistencia emocional y una relación más sólida consigo mismos.

Este año, el desafío tomó un significado más personal. Cuando Parton descubrió que estaba embarazada mientras atravesaba simultáneamente un embarazo de alto riesgo complicado por el lupus, su primera reacción fue la incertidumbre. Como les ocurre a muchas mujeres frente a situaciones médicas complejas durante el embarazo, pensó que probablemente tendría que detener sus entrenamientos. Comenzó a cuestionar los límites de su cuerpo. Sintió miedo. Miedo de exigir demasiado. Miedo de no saber exactamente qué era seguro para ella y para su bebé.

Sin embargo, las recomendaciones médicas que recibió cambiaron su perspectiva. En lugar de indicarle reposo absoluto, sus médicos le recomendaron mantenerse activa, continuar con ejercicio cuidadosamente supervisado y sostener rutinas saludables de movimiento durante el embarazo. Poco a poco, Parton comenzó a comprender que esta nueva etapa no le estaba pidiendo desconectarse de su cuerpo, sino escucharlo con más conciencia que nunca.

“Hoy hablo no solo como coach con más de 25 años de experiencia, con formación universitaria en cultura física y certificada por Harvard University en wellness, nutrition y lifestyle, sino también como mujer viviendo el embarazo en primera persona: no somos frágiles, pero tampoco invencibles. Somos capaces de mucho más de lo que nos han hecho creer… cuando nos movemos con conocimiento, respeto y precaución”, explica Parton.

En algún lugar entre el barro, el cansancio, la disciplina y la silenciosa conciencia de la vida creciendo dentro de su cuerpo, el movimiento dejó de ser una cuestión de rendimiento para transformarse en una forma de cuidado.

Y esa diferencia importa hoy. Vivimos en una época donde demasiadas personas atraviesan la vida agotadas de maneras que ya ni siquiera parecen extrañas. El estrés se convirtió en ruido de fondo permanente. La ansiedad se normalizó. Descansar casi parece un lujo. 

Al mismo tiempo, el wellness terminó distorsionándose. Muchas veces es reducido a estética, dietas, suplementos, tendencias o rendimiento para redes sociales. Pero la experiencia de Parton nos recuerda algo mucho más humano: el bienestar no tiene que ver solamente con cómo luce el cuerpo, sino con cómo habitamos la vida dentro de él.

El verdadero bienestar no se construye en momentos perfectos. Se construye en las pequeñas decisiones diarias que nos ayudan a permanecer conectados con nosotros mismos incluso en los momentos difíciles.

Para Parton, el lupus, el embarazo y las exigencias físicas se transformaron en razones para cuidarse con mayor intención. Y su historia también desafía muchas ideas profundamente arraigadas sobre las mujeres y la edad. Durante años, la sociedad pareció insinuar que después de cierta edad el cuerpo femenino inevitablemente se vuelve más frágil, más limitado o más distante de la vitalidad, especialmente frente a enfermedades o embarazos complejos. Muchas mujeres crecieron creyendo que ser fuertes significaba soportarlo todo en silencio, poner el bienestar de los demás antes que el propio y naturalizar el agotamiento como parte inevitable de la vida cotidiana.

Quizás por eso las carreras de resistencia generan una conexión profunda con tantas personas. La Spartan Race termina convirtiéndose en una metáfora de la vida moderna: terrenos difíciles, obstáculos inesperados, cansancio, miedo y la necesidad constante de adaptarse mientras se sigue avanzando. La carrera no es solamente física; cada obstáculo enfrenta a las personas con sus propios pensamientos, sus miedos y la manera en que atraviesan la vida cuando las cosas se vuelven difíciles.

Y ahí es donde la historia de Parton toca algo mucho más humano. Representa coherencia, no perfección. En medio del embarazo, la enfermedad, el miedo y la incertidumbre, eligió no desconectarse de sí misma. Eligió escuchar su cuerpo en lugar de castigarlo. Entenderlo en lugar de exigirle más de lo que podía dar. 

En un mundo que constantemente empuja a las personas hacia la desconexión, historias como la suya nos recuerdan algo esencial: el bienestar no es un lujo reservado para ciertos cuerpos, ciertas edades o momentos perfectos de la vida. Es la práctica cotidiana de aprender a cuidarnos con más conciencia, más humanidad, más resiliencia, y quizás sobre todo, con más amor.

Claudia Zamora is an Argentinian author, mental health and wellness coach, and passionate community advocate. Since 2011, she has made Fayetteville, North Carolina, her home, uplifting stories, voices, and initiatives that strengthen and celebrate the Hispanic community.

Claudia Zamora es autora argentina, coach en salud mental y bienestar, y una apasionada defensora de la comunidad. Desde 2011 reside en Fayetteville, Carolina del Norte, donde ha dedicado su voz y su trabajo a visibilizar historias, fortalecer lazos y celebrar la riqueza de la comunidad hispana.